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Hotel Utopía, un viaje a los años 30

Jue, 21/11/2013 - 19:24 -- Arantxa López
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El hotel Utopía es un viaje muy singular apto solo para quienes gusten de turismo de experiencias

Desde siempre me he declarado fan incondicional del glamour que derrocharon los años 30. Siempre he pensado que si alguna vez alguien inventaba una máquina del tiempo, yo pagaría lo que me pidiesen por sentir la esencia de lo que se vivió en otras épocas donde las mujeres bellas vestían con plumas y guantes largos y los hombres portaban elegantes trajes de sastre con zapatos de charol. Por eso, cuando mi amiga Mayra (@MayraBoneVoyage) me propuso ir a hotel Utopía no me lo pensé ni por un momento.

Ya tenía referencias del lugar y acepté encantada. Utopía es un hotel ubicado en Benalup-Casas Viejas, en la provincia de Cádiz. Su concepto es evocador y sugerente, un auténtico viaje a los años 30, al cabaret, al arte y la forma de ver el mundo de aquella época en la que una sociedad políticamente convulsa no hacía sombra a la creatividad humana.

El alma de todo lo que aquí se cuece es Miguel Ángel Fernández, un apasionado de la cultura, el arte y el coleccionismo que ha recorrido medio mundo y tiene mil historias para contar. Él ha podido hacer realidad su sueño en este rincón de Andalucía y los demás tenemos la suerte de ir a disfrutar de su particular utopía.

Participé en la experiencia con otros blogueros y con la encantadora Mayra, una perrita de lo más glamourosa que sabe mucho de hoteles en los que admiten mascotas. Un grupo fantástico para vivir nuestra pequeña aventura de fin de semana entre los que se encontraban Fran Soler, de @myguiadeviajes, Paloma Gómez y Javi Martínez, de @lima_limon, Sonia Blanco (@sblanco) y la genial Jenny (@AlmaMater2208).

 

El hotel

Utopía es un hotel de 4 estrellas reconocido con tres casitas rojas en la Guía Michelín. Tiene 16 habitaciones, cada una de ellas inspirada en un tema de los años 30. La mía en concreto estaba bautizada como Ilustración, y era la representación en tres dimensiones de un cartel de la época a todo color. Cada estancia dispone de alguna pieza de arte o de coleccionista que capta la atención de cualquiera que aprecie mínimamente el buen gusto. Llegamos a tocar un piano en la habitación Poetas de los que solo existen dos piezas en el mundo, una está en la casa natal de Federico García Lorca y la otra duerme entre las paredes de Utopía.

Lo que hace diferente a este hotel es la capacidad de ir sorprendiendo al visitante in crescendo. Los muros de la entrada no hacen sospechar lo que vivirás allí durante tu estancia. Y la verdad es que siempre te quedas con ganas de un poco más y de saber con ansiedad qué será lo siguiente.

Nuestra experiencia comenzó un sábado por la mañana. Miguel Ángel y Mayra nos dieron la bienvenida y pudimos conocer más sobre el concepto Utopía. Después un suculento almuerzo nos esperaba en la Fonda de Utopía. Los ingredientes de siempre y mucho cariño regados con un buen vino hicieron que la comida fuese un lujo: ahumados de Barbate con pimientos asados y vinagreta de mango, guiso de pulpo con patatas, goulash de ternera retinta con arroz pilaf al perejil y mousse de chocolate con sorbete de frambuesa. Como anécdota, contar que los manteles eran de auténtico lino y que la vajilla estaba hecha con los mismos moldes con la que se hizo la del lujoso transatlántico Queen Mary. Como bien contó Miguel Ángel, en Utopía nada está hecho al azar, sino que todo va en consonancia y coherencia con el espíritu de los años 30.

Después tuvimos la oportunidad de visitar algunas habitaciones y volver para conocer el museo que alberga el hotel, un auténtico tesoro de documentos, fotografías, textos, discos de vinilo, libros y objetos de la época que Miguel Ángel ha recopilado a lo largo de estos años, como, por ejemplo, el primer ejemplar de el Diario As o los primeros números de Vogue, entre otras miles de cosas.

La visita al museo dejó paso a la cena en la Fonda. Ya para la noche, el espacio se había convertido en un gran cabaret como los de antes. Luces acordes, velas, mantelería impoluta y Manolo Moro al piano. Para terminar de embriagarnos, una gran cena: ensalada de crujiente de bacon con roquefort y vinagreta de miel de flores, guiso de mejillones con fideos gordos, brocheta de salmón con gambones rojos y velouté de eneldo, secreto ibérico al Kif-Kif marinado al té de jazmín y brownie con parfait de vainilla y chocolate caliente, todo ello acompañado de un excelente vino y cava.

El broche de oro de la noche fue el gran espectáculo de cabaret de dos horas de duración que protagonizaron Merche Corisco, Paloma Crespo, Manolo Moro y el propio Miguel Ángel bajo el título Eros y Utopía. El hotel ofrece 140 espectáculos musicales al año y una gran fiesta de Nochevieja. De esa noche me quedo, sin duda, con La vie en rose, de la gran Edith Piaf, fue un bombeo de sensanciones y Paloma Crespo lo bordó con su voz de diva de los años 30. Todos fueron grandes artistas que pusieron el corazón en el escenario para ser pieza fundamental en nuestro viaje.

Ya el domingo culminamos nuestra experiencia con un estupendo desayuno continental que nos devolvió a todos las fuerzas para volver a casa. Yo lo hice flotando. Perdí la noción del tiempo entre aquellas casas dispuestas en un cuadrilátero en el corazón de Benalup, un retal del pasado más evocador del que tengo noticia impregnado de magia, música, arte, cultura y gastronomía. Una experiencia para nostálgicos, para los que gusten de viajar en pareja o con amigos y, sobre todo, para quien esté dispuesto a vivir conceptos nuevos. Si visitáis este hotel, os daréis cuenta de que no es necesario esperar a que inventen una máquina del tiempo, sino que a los años 30 se puede ir en coche. Nosotros repetiremos seguro.

Galería de fotos: 
Mayra tuvo el gusto de invitar a Málaga se come a vivir esta experiencia
Ilustración, una habitación inspirada en un cartel de los años 30
Mayra y Miguel Ángel Fernández nos dieron la bienvenida a nuestra llegada a Utopía
Toda la decoración del hotel es una gran puesta en escena del arte de los años 30
Detalle de la Fonda, donde se encuentra el cabaret
Manteles de lino, vajilla similar a la del Queen Mary, todo es evocador
La gastronomía ocupa un lugar muy importante en la experiencia que ofrece Utopía
El cabaret de Utopía, un espectáculo de lujo para cerrar una noche inolvidable
La visita al hotel Utopía es un auténtico viaje a los años 30
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